Lo que me preguntan en consulta, contestado como en la camilla.
No. Nunca. La medicina tradicional china acompaña, no sustituye al diagnóstico ni al tratamiento de tu médico. Consulta siempre con él. Yo no soy médica, no receto y no te voy a decir que dejes nada. Lo que hago es enseñarte como estás tu energía y que puedes hacer para subirla o bajarla y así volver a tu equilibrio natural.
No tienes que creer en nada.Sólo confiar en ti, tienes un poder natural. Es importante que pruebes, nunca creas: solo prueba y decide. Lo que vas a hacer es una respiración de tres minutos, apretar un punto de la mano, darnos cuenta de nuestros pensamientos o cambiar el agua fría por agua natural, agregar o combinar o quitar algo que no te va bien, etc. Es muy terrenal con una información muy grande en el universo. Si al hacerlo notas algo, sigue. Si no, déjalo.
Cinco minutitos al día. Las lecciones de los talleres duran entre 10 y 15 minutos; los rituales, menos. Lo importante es la constancia, no la cantidad. Yo te diría que no hace falta que lo hagas perfecto: hazlo hoy.
En general sí, porque son respiraciones, automasajes y movimientos suaves. Pero no cambies nada de tu medicación por tu cuenta, y si tienes dudas con alguna práctica concreta, pregúntale a tu médico antes. Yo también he tomado pastillas y me he operado: la medicina alopática es impresionante y ha evolucionado muchísimo, pero de consejos útiles y preventivos la medicina sin pastillas son los de las abuelas de antes.
Sí, y te lo digo siempre en voz alta. Hay puntos que no se trabajan en el embarazo, como Hegu (IG4) y Sanyinjiao (B6); el masaje abdominal no se hace, y la moxibustión (la plicación de artemisa con calor) no siempre. En cada práctica te aviso si hay una contraindicación. Y ante la duda, consulta con tu matrona o tu médico.
Por lo gratis. Lee un ebook, prueba la postura Wuji unos minutos o haz una de las respiraciones. Si te sientes bien y quieres que te acompañe más, después están los talleres, la membresía y las sesiones. Pero empieza por lo que no cuesta nada.
Déjame tu contacto. Te escribo o te llamo lo antes posible y hablamos de cómo te puedo acompañar. Sin compromiso: me cuentas qué te pasa y vemos si lo que hago es para ti.
Gracias por la confianza. Te contesto en cuanto tenga un hueco, normalmente el mismo día. Si te llamo y no lo coges, insisto yo.