Qigong · Chi Kung

Mover el cuerpo para que la energía vuelva a fluir

El qigong es la parte del camino que hago con el cuerpo. Movimiento lento, respiración y atención. No hace falta ser flexible ni saber nada: hace falta empezar.

Qué es el qigong

Qigong, o Chi Kung, quiere decir «trabajar la energía». Es la rama de la medicina tradicional china que se practica con el propio cuerpo: movimientos lentos, la respiración, la postura y la atención puesta dentro. Tiene miles de años y lo practican millones de personas cada mañana en los parques de China, gente mayor y gente joven, sin nada especial encima.

Para mí el qigong no es solo un ejercicio lento, grácil y sabio. Incluye toda una selección de autocuidados: el automasaje, la temperatura, la respiración, los calentamientos, y los sistemas de grandes maestros —el Zhineng Qigong del doctor Pang Ming, entre otros— que ya no quieren secretismos, sino darlos a conocer para que te sientas verdaderamente bien, sin engaños y sin palabrería que no se entiende.

En medicina tradicional china se dice que el cuerpo siempre habla antes que la mente: la tensión, el cansancio, la digestión, el sueño. El qigong es la manera más sencilla que conozco de volver a escucharlo. Por eso en Yang Sheng el trabajo emocional empieza por el cuerpo, no por la cabeza.

Por qué el qigong

Es la herramienta que uso primero, conmigo y con quien acompaño, porque:

  • moviliza la energía que se queda estancada,
  • regula el sistema nervioso: baja una marcha,
  • armoniza órganos y emociones, que en medicina tradicional china van siempre juntos,
  • y nos devuelve la capacidad de sentirnos desde dentro.

Qué puedes ir notando

Sin prometer nada, porque cada cuerpo lleva su ritmo. Esto es lo que la gente me cuenta, y lo que noté yo:

  • Que descansas mejor y te despiertas con menos peso.
  • Que los hombros bajan solos y el pecho se abre.
  • Que la digestión se vuelve más amable.
  • Que la cabeza se aclara y hay más espacio entre un pensamiento y el siguiente.
  • Que empiezas a darte cuenta antes de cuándo algo se desequilibra, y a volver.

La postura Wuji: por donde empezamos siempre

Alejandra en la postura Wuji, en acuarela

Antes de cualquier movimiento hay una postura de quietud, sencillez y escucha. Se llama Wuji. Es la primera cosa que enseño y la que vuelvo a hacer yo cada mañana.

Los pies
En la tierra. Siente cada dedo, la planta, el talón. Balancéate un poco adelante y atrás hasta encontrar el apoyo en el punto Yongquan, en el primer tercio de la planta.
Las rodillas
Ni bloqueadas ni del todo flexionadas. Sueltas.
La espalda baja
Del ombligo hacia abajo, como si te sentaras en un taburete alto. Así se relaja Mingmen, entre la lumbar 2 y la 3, y empiezas a guardar tu energía vital.
Los hombros
Hacia abajo, como si quisieran tocar los codos. Brazos y los diez dedos, relajados.
La cabeza
Colgada de un hilo que baja del cielo, la barbilla ligeramente hacia abajo. Como la hoja de una rama, sin peso. A mí siempre me ha ayudado visualizarlo.
La sonrisa
Una sonrisa amable que solo puedas verla tú. No hace falta enseñarla: puede ser hasta un esbozo.
La respiración
Tres respiraciones profundas por la nariz, soltando el aire suave. Si al principio te ahogas, inspira por la nariz y suelta por la boca. La mirada caída, los ojos casi cerrados.

Diez minutos, de pie o sentada. Si la atención se va, no pasa nada: déjala pasar, vuelve a donde estabas y sigue. Si estás embarazada o tienes alguna condición, coméntalo con tu médico antes de practicar.

Los tres primeros movimientos

Son los tres primeros de Shibashi, la serie de dieciocho. Cinco veces cada uno, despacio, con la respiración.

01

Apertura del taiji

Inhalar: los brazos suben y las rodillas se doblan un poco. Exhalar: vuelven. Es para recuperar la calma.

02

Abriendo el pecho

Los brazos suben hasta el pecho y se abren a los lados. Abrir el pecho es abrir al Pulmón y al Corazón.

03

El arco iris

Las manos por encima de la cabeza y el cuerpo hace una media luna a cada lado. Para el Estómago y el Corazón.

Cómo empezar, sin complicarte

01
Empieza por la postura Wuji. Solo eso, unos minutos, unos días. Estate en calma y observa.
02
Sigue con el ebook gratis «Qigong en 10 minutos»: la postura, el escaneo del cuerpo y una rutina corta para cada mañana.
03
Iré compartiendo un movimiento o un ejercicio de energía en Instagram. Míralo y hazlo conmigo. También haré sesiones individuales, talleres y experiencias.
04
Adapta lo que hagamos a tu edad, a tu constitución y a tu naturaleza. El qigong pide que mente, respiración y cuerpo vayan juntos, no que vayas más lejos. Lo importante es hacerlo con constancia.

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Te dejas el nombre y el correo y lo lees al momento. La postura Wuji, el escaneo corporal y una rutina de diez minutos para cada mañana.

10 minutos de qigong al día
10 minutos de qigong al díaLa postura Wuji, el escaneo corporal y los tres primeros movimientos de Shibashi
Hacer circular la energía y abrir el corazón nos permite ser más flexibles y vivir con alegría, con paciencia y con bondad. Nutrir la salud, nutrir la vida, vivir de acuerdo con la naturaleza.

Alejandra Novello · Yang Sheng 養生

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